miércoles, 12 de octubre de 2016

'Su rincón favorito'

Calle de la Morería, en Cuéllar (Segovia)


Era su calle favorita. Larga, estrecha y con una pendiente que asustaba. Entre mora y cristiana. Un magnífico toque decadente. Los desconchones de las paredes aportaban la fecha y el perifollo de los balcones ese punto bohemio. Quintaesencia de la cultura. Raíces del mestizaje. Racial. Cada paso era una explosión de sentimientos: suena Semana Santa como banda sonora de vida. Cornetas y tambores marcan el paso a lo lejos. Huele a achicoria. El frío seco cala. Izquierda, con el redoble. Y vuelta a empezar. No se lo creían. Cerraban los ojos. Volaban. Dos pasos, un beso. Uno más y otro abrazo. Su calle tenía la virtud de convertirse en interminable. De recordar el primer paseo, de sentir el mismo cosquilleo de dentro a fuera. De las entrañas al vello. Fue allí, en su rincón favorito.

viernes, 7 de octubre de 2016

Pontevedra, último bastión de la Galicia taurina

Ambientazo en la plaza de toros de Pontevedra
'Nunca fueron los santiagueses, esta es la verdad, muy aficionados al espectáculo taurino (...) Pero sin embargo, el hecho cierto es que de cuando en cuando se construye una plaza de toros en Santiago; con extraordinaria solemnidad se celebran en ella varias corridas y al poco tiempo desaparece, tímida, silenciosamente'. A pesar de los comentarios del crítico Areva en El Ruedo en el que tacha de falta de afición en 1933, Galicia llegó a tener abiertas más de diez plazas de toros en una misma temporada con una salud envidiable: Galicia fue históricamente una tierra próspera para el toreo.

Aunque se intente ocultar con movimientos políticos y de grupos de presión anti, la comunidad de las Rias Baixas ha sido importante para el toreo porque en sus ruedos se han vivido momentos importantes como por ejemplo la alternativa de Luis Miguel Dominguín en La Coruña de manos de Domingo Ortega y en presencia de Domingo Dominguín en 1944 o tardes memorables de la flor y nata del toreo en los más de 100 años de vida del coso de San Roque pontevedrés. La mejor noticia es la buena salud con la que goza Pontevedra que desde hace más de tres décadas es gestionada por la familia Lozano que apostó por primar la calidad antes que la cantidad.

Pontevedra ha quedado como el último bastión taurino en una maltrecha Galicia que observó impertérrita Feria de María Pita de La Coruña en su edición de 2014. Una decisión que, esperemos sea temporal, de momento la deja con una representación casi simbólica en lo que a lo taurino se refiere. Por contraste, la de La Peregrina es una feria que goza de una gran salud tanto de calidad en el ruedo como por la presencia de aficionados en los tendidos.
como se suspendió contra todo pronóstico la

La vida taurina de La Coruña tornó un giro radical cuando se tomó la decisión en los años 70 de derribar su plaza de toros. Más de dos décadas de vacío taurino que se intentó recuperar a partir 1991 cuando se inauguró el coso multiusos que tiene vigencia en la actualidad. Su gestión, con varios cambios de empresa en pocos años que dista del equilibrio de Pontevedra, no ayudó para devolver la brillantez a una ciudad de su categoría.

La historia taurina de Galicia no fue siempre a imagen y semejanza de esta temporada. La gallega fue una tierra donde se celebraron espectáculos taurinos importantes en cuanto a calidad y cantidad pero un alejamiento continuado del toreo de su sociedad y los movimientos extrataurinos provocaron la llegada a esta compleja situación. Ahí están los ejemplos de ruedos como el de Ferrol, una plaza con capacidad para 6000 personas, o Monforte de Lemos que llegó a albergar a 7500 espectadores.

Poco a poco cosos como Santiago de Compostela, Ferrol (inaugurada en 1935), Orense, Vigo, Ribadeo, Betanzos, Noia, Vilagracia o Viveiro, que celebraron no hace tanto festejos en cosos fijos y portátiles, fueron cerrando sus puertas. Tomando como referencia una fecha reciente, el año del efecto 2000, Galicia celebró 12 festejos taurinos (por provincias: La Coruña, 6; Pontevedra, 4; Lugo, 2; y Orense, 1) mientras que solo 14 años después quedará en la simbólica cantidad de 4, todos ellos en la Feria de La Peregrina de Pontevedra.

Alfonso Cela 'Celita'
Con la situación catalana como telón de fondo, tanto las decisiones de la casta política como maquinaria Anselmi, que nunca ha dejado trabajar en esta comunidad, han ido minando la moral pero con la diferencia de tener a Pontevedra como bastión de referencia. La nómina de toreros y ganaderías oriundas tampoco han sido relevantes como para forjar a aficionados. Tan solo el lucense Alfonso Cela 'Celita' fue matador de toros, de ahí que surgiera el dicho de que 'Galicia es tierra de un millón de vacas pero de un solo torero'. Aunque no podemos olvidar que toreros como Iván Fandiño y el novillero Luis Gerpe mantienen una estrecha relación con la tierra del Albariño ya que parte de sus familias provienen de allí.

El toreo no se puede permitir el capricho de perder para siempre el Coliseo de La Coruña ya que junto a Pontevedra deben levantarse como los feudos taurinos en una Galicia que temporada a temporada fue destaurinizándose. Volver a ponerla en marcha debe ser un reto para los próximos años, por el bien de su afición y de la tauromaquia.

Primer reportaje de la serie 'Lo que perdió el norte' publicado en Mundotoro. 

José Garrido: 'El aficionado valora mi temporada; el gran público me tiene que conocer'

José Garrido, Puerta Grande en Bilbao
‘Aún recuerdo el momento de levantar las dos orejas. Ese fue el recuerdo que guardaré para siempre. Después de seis toros me dieron un premio maravilloso’. José Garrido aún suspira cuando rememora su paso por Bilbao. Lo que hizo no es fácil: mostró una sensación de figura en el mano a mano con su compañero de generación y al día siguiente salió en hombros en un golpe de autoridad.

‘Han sido dos tardes muy importantes -continúa Garrido-. Salir triunfador de una plaza de la categoría de Bilbao no es fácil… Las dos orejas que corté a un toro en la segunda tarde y las buenas sensaciones que dejé en la de Torrestrella donde no corté otra oreja por decisión de una persona es como para estar orgulloso’.

No había recogido aún las dos orejas cuando Garrido afirmó que Bilbao era su plaza. Y está en lo cierto, pues sus triunfos desde la histórica encerrona matinal como novillero le hace merecedor de un lugar privilegiado en Vista Alegre: ‘Lo llevo diciendo desde novillero porque lo siento así por el cariño que me ha demostrado siempre. Ahora más si cabe después de lo que ha sucedido este año puedo decirlo: Bilbao es mi plaza’.

La terna López Simón, Roca Rey y José Garrido se aventuraba como la que confirmaba la apertura de cartel pero la sensación de este año era que solo había entrado los dos primeros. Garrido lo sabe aunque prefiere valorar lo positivo de esta situación: ‘La apertura de los carteles es fundamental para la fiesta. Se ha demostrado que hay ilusión por ver a caras nuevas y si encima triunfan… Es bueno porque, además, están dando motivos para que toreen todas las tardes’. Aunque apostilla: ‘Llevamos carreras diferentes. Es cierto que tras el triunfo en Valencia a principio de temporada creía que merecía estar en más carteles pero me costó un poco’.

‘Creo que el aficionado sí reconoce mi temporada -Garrido continúa con su análisis-. Por ejemplo he cuajado al mejor toro de mi vida en Bayona que a lo mejor no ha trascendido al gran público pero el aficionado me valora. Poco a poco tengo que hacerme un nombre entre el público y lo estoy consiguiendo’.

'Un torero nunca muere'

Otra noche más. El silencio se apoderó de todo. También la oscuridad. No hay fuerza que levante este peso, gritos que ahoguen este llanto, ni calma que duerma este nudo en las entrañas. Impotencia porque estás sin estar. Porque vives aunque nuestro cuerpo de carne no lo entienda. No lo entenderá. Jamás. Nos descubriste el misterio del toreo justo cuando empezábamos a olvidarlo. Que el toreo es de verdad en un mundo de mentira. De progreso sectario. De modernidad infectada. De sonrisas de Joker. Y de pronto, entre la mentira, la falsedad y la hipocresía, tú eres capaz de ofrecer tu vida. Mis héroes. Solo un torero puede alcanzar la gloria. El único ser que puede tornar de humano a divino. Solo él. Porque va directo a la muerte. La mira. La reta. Sigue sonriendo, Víctor, porque tu nombre quedará enmarcado para toda la eternidad. Porque aunque aún no lo entendamos, un torero nunca muere. Gloria a Víctor. Descansa ahí donde yacen los héroes. Eres historia.


jueves, 6 de octubre de 2016

'Dos en uno...'

Es ahí. Justo en el momento en que dos cuerpos se trasforman en uno. Ahí. Cuando las sombras se rozan. Cuando no queda ni el pequeño hueco por dónde puede cruzar una ligera brisa de viento. Cuando se mezclan, se juntan, se fusionan. Cuando se sienten uno. Justo ahí brota la pasión. El toreo, el amor. Querer ser uno, ese es el misterio.


'Un genio y un ladrón'


¡Qué manera de torear! Lo de Enrique Ponce se sale de toda lógica. Ve toro en cualquier circunstancia. Le valen todos: los que se caen, los que se quedan cortos, los que aprietan, los que se meten por dentro… todos terminan embistiendo en la muleta embriagadora del valenciano. En Logroño, además, firmó dos obras sublimes. La del cuarto, superior. Incomprensiblemente, fueron premiadas con una raquítica oreja que le privó de salir por la Puerta Grande con todo merecimiento.

Le privó o le hurtó un usía protagonista también 48 horas antes del escándalo de ‘Planteadito’ que cambió la vida como semental por la del desolladero. A pesar de todo, Ponce dejó una obra magna de empaque, torería y valor. Enganchó los muletazos con los vuelos y la cadera para mandarlo más allá de la cintura acompañando con todo el cuerpo. Una delicia técnica y artística de un torero irrepetible. Más allá de las estadísticas, de las orejas y de la bronca al presidente, Ponce rindió a La Ribera en una tarde grande ayuna de toros.

Ponce merece un monumento en cada plaza en la que torea. Como si le fuera la vida en ello, le saca faena a gran porcentaje de toros sea cual sea su condición. A este cuarto lo recibió por una bonita, buena y vistosa combinación de verónicas y chicuelinas rematadas por una revolera. El toro, con gran alzada, llegó a la muleta justo de fuerza e incluso perdió las manos en el inicio… pero no volvió a hacerlo. Como hecho por obra de un mago, Ponce lo consintió, lo sobó, lo llevó a su altura para que olvidara que unos minutos antes se tambaleaba. Ahí fue cuando Ponce creó una obra de arte y dejó los cites fuertes para que la suavidad diera paso a una muleta imperceptible. Todo con los vueltos, sin una violencia.

Enrique Ponce, al natural en Logroño


Las poncinas, con el toro sacando una cuarta al torero fueron una delicia. Y cuando parecía que era el final, arrancó otra faena. Más Ponce. Logroño entregada. Todo fue torería desde el arranque de las tandas hasta los remates. Soberbio. Sonó un aviso mientras aún toreaba antes de recetar un espadazo ofreciendo el pecho y saliendo con un alamar arrancado. Otra vez el mismo presidente volvió a hacer un ridículo inexplicable concediendo solo una oreja en una faena de dos orejas rotundas. El público se entregó a Ponce que tuvo que dar dos vueltas al ruedo mientras señalaban al palco con gritos de ‘Fuera, Fuera’.

No esperó Ponce para torear a la verónica al colorado que abrió la tarde. Volvió por delantales para llevarlo al caballo de forma muy torera. Ponce lo vio claro y brindó al público este primer pasaje que tuvo en el temple, las pausas y las alturas las claves. El eje central de la faena fue sobre la mano izquierda, donde hizo al toro antes de romperlo por la derecha. El final por la izquierda a pies juntos rematado por doblones rodilla en tierra y un espadazo sin puntilla hizo que el público pidiera la segunda oreja.

Ni El Cid -que sustituyó a Talavante- ni Perera tuvieron suerte con los lotes dentro de una corrida baja de fuerza y raza de El Pilar que apenas dejó opciones. Al flojo segundo le sustituyó otro colorado, muy bajo con la cara reunida, muy bien hecho. El Cid lo cuidó en los primeros tercios y llegó a la muleta con mucha clase. El de Salteras estuvo a gran nivel, toreando con la mano baja en una faena sin apenas toques. Lástima que la espada quedara trasera y tuviera que dar un golpe de verduguillo que le privó de una oreja. Todo fue disposición de El Cid frente al quinto que lo intentó a pesar de que el asado no se prestaba para el lucimiento. Esta vez no fue su día con la espada.

El tercero, muy serio y astifino, apenas ayudó a un voluntarioso Perera. Por el pitón derecho surgió lo mejor pero se diluyó al natural, por donde el toro iba a su aire. Escuchó un aviso. El lote de Perera fue infumable. Al tercero le siguió un sexto que igual daba una embestida corta, que perdía las manos o se metía por dentro. El extremeño estuvo profesional para extraer todo lo que tenía el toro que cerró la tarde.

Plaza de toros de La Ribera. Tercera de la Feria de San Mateo. Tres cuartos de entrada. Toros de El Pilar, el segundo como sobrero, correctamente presentados aunque desiguales y flojos en líneas generales.
Enrique Ponce, oreja con petición de la segunda y oreja con petición de la segunda y dos vueltas al ruedo tras aviso; El Cid, que sustituyó a Talavante, ovación y silencio; Miguel Ángel Perera, silencio tras aviso y silencio. Saludó Curro Javier tras parear al tercero.

Publicado en Mundotoro. 19.09.2016.

Sergio Vegas relata su drama: 'El traumatólogo me dijo que en cualquier profesión estaría jubilado'

‘Lo primero que me dijo el traumatólogo es que en cualquier otra profesión ahora mismo estaría jubilado’. Así de crudo es el testimonio del rejoneador Sergio Vegas en un año que ha pasado prácticamente en blanco debido a una grave lesión de espalda que arrastraba desde hace años. Todo se desencadenó a raíz de una fractura de mandíbula por la patada de un potro que despertó más aún tres hernias que le hacía la vida imposible. Hoy, por fin, está todo olvidado.

En la estadística de Sergio Vegas en 2016 tan solo aparece un festejo: cinco novillos en solitario el 1 de mayo en La Flecha (Valladolid). Un dato que nos pone en la pista de que algo no está bien: ‘Ya sabía que tenía varias hernias que me dificultaban el día a día de montar, rejonear e incluso mi vida diaria pero lo achacaba al cansancio, a las muchas horas de trabajo y con relajantes musculares iba sobreviviendo’.

Ese festejo puso el problema en la palestra que días después se agudizó: ‘En La Flecha me mareé hasta en dos ocasiones. Algo no estaba bien’ pero no fue hasta dos días después cuando se desencadenó con otro grave percance: ‘Todo empezó el pasado 3 de mayo cuando un potro me dio una patada en una acción fortuita y me partió la mandíbula. Me operaron de urgencia porque la fractura fue a la altura de la oreja. Fue a partir de ahí cuando empezaron a dar la cara los problemas en la espalda’.

Vegas continúa con el relato de la crudeza que ha tenido que vivir desde hace más de una temporada: ‘Me preocupaba porque no era un dolor continuo. Era aleatorio porque venía del sistema nervioso pero podía dormir a base de relajantes musculares o se me dormían tres dedos de la mano y las piernas. No le di excesiva importancia… mis ganas por tirar hacia delante me hacia sobreponerme hasta que fue imposible’.

‘Ahí fue cuando me puse en manos de especialistas que me detectaron tres hernias -continúa Vegas-, una cervical producida por una caída en 2010, otra lumbar por otro percance en verano de 2015 y otra dorsal, debido a la patada que me dio el potro’. Fue la mandíbula la que conectó el problema que fue fundamental para poder controlarlo y superarlo: ‘Me mareaba, apenas podía montar y en dos ocasiones incluso perdí el equilibrio’.

Desde el primer momento se puso en manos de los especialistas: ‘Han sido meses horribles. Decidí ponerme en manos de un prestigioso preparardor físico de deportistas de élite con el que he estado trabajando los más de tres meses que no he podido montar. Día a día he fortalecido los hombros, he ganado movilidad en la cadera y he corregido movimientos que tenía cogidos de mala forma debido al dolor’.

Ahora, Sergio Vegas ha recuperado la sonrisa y las ganas de luchar que nunca había perdido: ‘Las he multiplicado’, afirma. ‘Lo que antes no era poder montar más de cinco minutos, ahora son cinco horas. Mi intención es llegar a las 10 o 12 horas como antes pero no sé si podré hacerlo. Lo que está claro es que estoy mucho mejor que hace un año’.

Incluso, el vallisoletano con su buena evolución y desaparición del dolor ha mejorado su forma de montar y rejonear: ‘Gracias a la preparación he conseguido bajar los estribos 10 cm. en cada pierna por la movilidad que he recuperado en la cadera o he mejorado la flexibilidad para poder ejecutar perfectamente los pares al violín. Soy un rejoneador nuevo’.

Por fin, el futuro lo ve con optimismo. Sergio Vegas podrá terminar la temporada y preparar 2017 con la mayor garantía posible: ‘Quiero terminar esta temporada con buen sabor de boca. Voy a estar en Chapinería y en varios festivales antes de afrontar un invierno de puesta a punto para llegar perfecto a la próxima temporada’.

Leo Valadez, Zapato de Oro: 'La de Arnedo fue la tarde de mi vida'

Leo Valadez, en hombros en Arnedo | POYATOS
Almoguera, San Agustín de Guadalix, Guadarrama, Algemesí, Soria y Arnedo. Trece orejas, seis Puertas Grandes de seis festejos y vencedor del Zapato de Oro. En la mayoría de ocasiones la estadística resulta fría si no va acompañada del relato que aporta la reflexión y el análisis pero los datos del tramo final de temporada de Leo Valadez son reveladores.

‘Este final -afirma el propio novillero- ha estado lleno de triunfos pero lo mejor es que siento que he evolucionado como torero. Torear tan seguido da confianza, sitio y hace que puedas hacer cosas que a principio de temporada ni imaginabas. En definitiva, encuentras tu toreo. He llegado hasta aquí para torear todas las tardes’.

Presentados los números, vamos al fondo de la cuestión. Valadez se ha convertido en el protagonista principal del ‘mes de los novilleros’ gracias al puñetazo encima de la mesa que ha propinado cada tarde: ‘La temporada se planteó así, con el problema de que a lo largo del año apenas hay novilladas. Por eso es muy importante la preparación desde que termina la temporada anterior, aprovechar cada vaca en el campo como si fuera la última, ahondar en tu toreo o llevar una exhaustiva preparación física’, reconoce.

Septiembre siempre fue el ‘agosto’ para la novillería. Ahora más si cabe cuando el mercado se encuentra estancado y ahogado el resto del año pero el propio Valadez hace una reflexión interesante: ‘Sin duda es el mes clave pero sin olvidar que el resto del año es fundamental para estar bien colocado en estos certámenes’.


Pase de pecho de Valadez a 'Bastonito' | POYATOS


‘ARNEDO, LA TARDE MÁS IMPORTANTE DE MI VIDA’

El Zapato de Oro tuvo que esperar al último día para conocer al triunfador artístico y ganadero. Apenas unas horas después de ser condecorado como triunfador, Valadez analiza el triunfo: ‘La de Arnedo ha sido la tarde más importante desde que debuté. Tengo el privilegio de ser el primer mexicano en alzarme con el Zapato de Oro. Es el fruto de toda la temporada. Enlazar seis Puertas Grandes consecutivas y encontrarte con ‘Bastonito’ en una plaza tan destacada es un verdadero regalo’.

Arnedo ha sido la guinda pero aún queda la traca final: Zaragoza. ‘He tenido el privilegio de empezar la temporada en Olivenza y terminarla en Zaragoza como las figuras. También es una responsabilidad porque hay que estar a la altura de un coso de esa categoría. Llego con confianza en mí mismo y espero triunfar’.

INVIERNO EN ESPAÑA Y… ¿ALTERNATIVA?

‘No creo que vaya a México’, afirma de forma sorprendente tras sus triunfos en plazas como León o Aguascalientes. El novillero mexicano solo piensa en prepararse de cara a un 2017 definitivo. ‘El planteamiento será continuar con la preparación de cara a comenzar con fuerza. Ojalá vuelva a Valencia y sueño con estar en Sevilla y Madrid’.

¿Y la alternativa? ‘Siempre ronda por la cabeza, es el sueño de infancia pero nunca me he parado a pensar en una fecha o una plaza. Seguro que todo llegará y será con todas las consecuencias. La alternativa son palabras mayores y debo llegar lo más preparado posible para dar la cara cada día’, concluye.