lunes, 24 de octubre de 2011

De Chenel y oro


Y de repente amainó la lluvia, las nubes dieron paso a un sol resplandeciente que transmitía un calor impropio para los días de temporal que llevamos. En ese momento se abrieron las hojas de la Puerta de Madrid, la más grande del torero.

Entre vítores y aplausos salía el último torero de Madrid por esa puerta por la que salió siete veces, tocando la gloria con los dedos. Emoción. Palmas rotas. Quejíos de “TORERO, TORERO”. Tristeza… Un torero inolvidable.

Quizá sea el último torero de Madrid, porque Las Ventas era su plaza, su casa. En ella nació y se crió. Se hizo torero. ¡Y qué torero! Hasta en sus últimas faenas dando el pecho y cargando la suerte, porque si las facultades físicas fallaban, para eso estaban las muñecas.

Antonio Chenel recorría su octava Puerta Grande mientras salía el sol porque allí arriba le estaban abriendo la Puerta Grande del cielo por la que entraron Montoliú y Yiyo, sus amigos. Ellos te darán la bienvenida, no te preocupes, estarás como en casa.

De lila y oro, perdón, de Chenel y oro. Tu traje, tu color, tu esencia. Antonio Chenel  “Antoñete”. Gracias.

domingo, 16 de octubre de 2011

Bajo el drama de Padilla


La Feria del Pilar 2011 ha estado marcada por el gravísimo percance que sufrió Juan José Padilla en la primera corrida, segundo festejo del abono. Fue en el cuarto, después de clavar un par al violín, cuando el encierro enviado por Ana Romero pasaba sin pena ni gloria por el coso zaragozano. Y ahí terminó, la espectacular imagen estaba en la mente de los aficionados y los toreros.
El día de la inauguración, destacó la actitud de Javier Jiménez. Sin inmutarse terminó una gran labor después de recibir una cornada de dos trayectorias. Comienza la próxima temporada en las primeras posiciones. También impactó el buen corte de David Galván.
Punto y aparte merece la faena de Talavante. Quizá en el top 5 de la temporada. Surgió desde la inspiración y la improvisación. Bajaron las musas, que se suele decir. Pero esta vez de verdad. ¡Qué manera de torear! Naturales eternos, ¿Se acuerdan del de Sevilla? Pues fueron más de uno. Tandas combinadas con arrucinas.  Verónicas mecidas, capotazos con el envés, remates de pellizco. Un sin fin de recursos que solo salen en momentos especiales y es que aquel cuvillo se hinchó a embestir, un gran toro. Subimos al cielo por un instante, un instante mágico.
Manzanares pudo resumir su temporada en el primero de su lote. Reunió ese gran toreo de empaque y profundidad, pero quedó empequeñecida ante la gran faena del extremeño.
El otro gran protagonista de la feria ha sido David Mora. Dos tarde, la primera con la de Bañuelos y la segunda, por la vía de la sustitución, de Las Ramblas. La mejor y peor ganadería. Con los toros del frío, la corrida más completa del abono, cuajó una labor superior, de toreo clásico pero con una manera de llegar al aficionado asombrosa. En su segundo día, los toros ofrecieron un juego pésimo pero con una faena de pundonor y torería, realizó lo mejor de la tarde.
Feria de toros sueltos que se han ido con las orejas puestas como dos buenos Alcurrucenes que tocaron en suerte a Juan Bautista y Leandro. No quisieron o no pudieron. La de Cuadri tuvo cuatro muy emocionantes, donde destacó a gran nivel Javier Castaño. Ilusiona que haya recuperado la lidia total. El toro en largo al caballo de Tito Sandoval, que sabe torear a caballo. En banderillas, David Adalid lo bordó una vez más. ¡Vaya año está echando el de San Martín de Valdeiglesias!
Aunque también de petardazos como Las Ramblas, Juan Pedro, Benjumea o Prieto de la Cal, que propiciaron tardes de soberano aburrimiento.
Feria de nombres propios como Antonio Bañuelos, Talavante, David Mora y el que nunca se nos borrará de la memoria porque siempre estará presente, Juan José Padilla.

sábado, 8 de octubre de 2011

Bañuelos, Mora y Padilla


Siempre con la mente puesta en el hospital Miguel Sevet. Atento a las noticias que llegaban. Desentubado, despierto y diciendo, “no me quites ni una en América”. Con dos cojones, un ejemplo. El espíritu del Ciclón. Podía haber sido mucho peor, él lo entenderá y saldrá adelante. Segurísimo.

Serafín Marín, Alberto Álvarez y David Mora tuvieron durante toda la tarde a su compañero (amigo) en el recuerdo. A él fueron los brindis, muy emotivos, de esta triunfal tarde. La excepcional corrida de Antonio Bañuelos propició un gran espectáculo que fue un auténtico homenaje. Esta fue la otra cara del toreo. Destacaron cinco de los seis e incluso pudo haber pleno, una corrida muy completa.

El triunfo, orejas aparte, fue de David Mora. Dos vueltas clamorosas al ruedo, después de rechazar el triunfo concedido por el juez de plaza que debe ser primo hermano de Del Olmo, equivalieron a las dos orejas que hubo de cortar al tercero de la tarde. Una vez más se reafirmó como la revelación de la temporada con una gran faena, larga y templada. Lo comprendió a la perfección y lanceó desde la primera verónica. Una estocada en la cruz bien valieron el reconocimiento de los aficionados, qué más da las estadísticas. Con el que cerró plaza, estuvo pelín amontonado y encimista, con más distancia el toro hubiera dado mucho más. Aún así, David Mora de reafirma.

El triunfo numérico se lo llevo el local Alberto Álvarez. Y no por ser de Zaragoza. Se llevó el lote, eso sí, pero pese a lo poco que torea supo estar a la altura de las circunstancias. Un lote de izquierdas. Tanto las faenas del segundo como el quinto se basaron en la tandas al natural que transmitieron y fueron muy aclamadas por el pueblo. Incluso imitó al maestro Joselito tirando la simulada en la última tanda de derechazos. Además mató como si se le fuera la vida en ello, que se le iba. El primero salió muerto de la muleta y la segunda estocada incluso cayó contraria de lo recto que entró. Disfruto del toreo. Merece la pena ser torero para vivir días como hoy. La cara. También existe la cruz, no solo con las cornadas, sino con el anonimato…

Serafín Marín toreó a placer al primero de la tarde. Un toro pronto y presto que estuvo a disposición del de Moncada i Rexach. Parece que ha resucitado después de pasar con más pena que gloria de Madrid. Se ha quitado el luto. Demasiadas sensaciones en Barcelona, todos somos humanos.

La cara del toreo. Una tarde de triunfo en la que los aficionados hemos podido resarcirnos después del día amargo de ayer. Cuidado con Bañuelos, corrida cumbre. Seis de seis. Ojo al dato. En la memoria siempre tenemos al maestro. Suerte.

viernes, 7 de octubre de 2011

Las lágrimas de Abellán


Recoger a un amigo herido en el albero debe ser doloroso, mas cuando hace no mucho más de un año tuvieron que recogerte a ti con el rostro casi desfigurado y te recuerda todo lo que tuviste que pasar hasta que lograste recuperarte. Una cornada de espejo, que la llamáis. De esas que cuando te afeitas cada mañana te recuerda todo el calvario que tuviste que sufrir. Pero lo conseguiste, volviste a disfrutar del toreo. Ojala él pueda mirarse cada mañana y recordar como superó la cornada más amarga de su vida.

Hoy tuviste que recoger a tu amigo, Juan José Padilla y lo llevaste a la enfermería, cosa de toreros. Vuestro compañerismo no es extrapolable a otra profesión, primero sois personas, luego rivales. Tu rostro emblanquecido cuando saliste lo decía todo. Y con dos cojones mataste al toro que casi se lleva al Ciclón.

Sabes mejor que yo que Juan José es fuerte, que ha tenido que lidiar a los toros más ásperos que hay en el panorama y que ha sido capaz de sacarnos siempre una sonrisa aunque el toro quisiera arrancarle las femorales.

Tus lágrimas representan el sentimiento de todos los aficionados a la fiesta, y no solo los aficionados, sino todas las personas que sienten cariño por el ser humanos. Parece obvio, pero también hay anti-personas. Son modernos, o progres, no sé.

No quiero describir la cogida, me desgarra su recuerdo. Escribo desde el nudo que ha pasado de la garganta al estómago y de ahí al resto del cuerpo. Solo espero buenas noticias, que salga lo mejor posible porque fuera de ese quirófano de Zaragoza hay miles de personas apoyándole, dándole fuerzas.

La Pilarica le echará un capote. Seguro.

Fuerza Padilla. ¡El Ciclón de Jerez!