martes, 20 de diciembre de 2016

España 2016: a la espera del cambio

De Olivenza a Zaragoza -con el preludio emotivo de Vistalegre- pasó la temporada 16 de la nueva era. El cambio de siglo trajo consigo permutas tanto estructurales como de modas en la sociedad que conforme avanza ya la segunda década del segundo milenio lo confirma. Un nuevo rumbo que se convierte en tendencia tan volátil, tan rápido como se esfuma un tweet de tu TL. La tauromaquia se daba abrazos de oso cuando a finales del siglo pasado vivía muy por encima de sus posibilidades. Ya con la cruda realidad delante, la neopolítica se ha encargado en este 2016 de perpetrar todo lo que se propuso pero no consiguió el pasado año por falta de tiempo tras las elecciones municipales.

Con un caldo de cultivo propicio para que los cambios también llegaran al mundo del toro, la temporada arrancó con un emotivo mano a mano en Vistalegre entre dos 'debutantes', David Mora y Fortes que volvían a doctorarse después de superar el trance más amargo de sus vidas. Ajalvir y Valdemorillo ya habían matado el gusanillo del aficionado, mientras que los tentaderos públicos confirmaban un nuevo devenir de los antiguos festivales -qué recuerdos...- donde se daban cita toreros de distintas épocas. Ahí quedó el ejemplo de Talavera de la Reina, una pueblo histórico para el toreo que se tuvo que exiliar a una portatil durante la feria de septiembre pero que en enero llenó los tendidos como hacía años que no se veía. Claro que el cartel con Paco Ojeda, Juan Mora, Víctor Mendes y Joselito era de peregrinación.

Olivenza mantuvo el caché. El rabo que cortó Roca Rey junto con la extraordinaria dimensión de un aún novillero Ginés Marín sentaron las bases que se confirmaron en Castellón y Valencia. En la ciudad de La Plana se enfrentaron los 'emergentes' López Simón y Roca Rey para después en Fallas batirse en duelo con las figuras Juli y Talavante. El año estaba marcado por esta tendencia: figuras y jóvenes en los carteles. Mientras que el peruano arrolló en su duelo con un inspirado 'Tala', El Juli marcó su territorio frente al torero de Barajas. También empezaron a sonar con fuerza nombres como José Garrido, Juan del Álamo, Roca Rey o Cayetano, mientras que la gran manifestación del 13M dejó a Rafaelillo y a Paco Ureña en un lugar privilegiado.

Madrid y Sevilla abrieron sus temporadas en la Pascua, tiempo simbólico también en lo taurino. Mientras que en la capital Curro Díaz volvía a descerrojar la Puerta Grande, en la Maestranza por Resurrección Morante cuajaba un faenón rematada con tres avisos. Precisamente Sevilla será la baluarte, por fin, donde el genio de La Puebla firmaría una de sus obras cumbres en su último cartucho. Por fin, Morante y Sevilla se fundieron en un mismo ser. Mientras, la única Puerta del Príncipe fue para Padilla y a un paso la dejaron Manzanares y López Simón. Resonaron más nombres en ese cante de 'veteranos y noveles': El Juli, Ponce, Pepe Moral, Javier Jiménez, El Cid, Joselito Adame, Garrido... Y la grandiosa tarde de los 'victorinos' con el indulto de Cobradiezmos por parte de Manuel Escribano y la faena de confirmación de Ureña.

Y en Santa Justa, el primer AVE que partió a Madrid dejó las Puertas Grandes de Roca Rey, David Mora, Manzanares, López Simón y los rejoneadores Andy, Galán y Leonardo en dos ocasiones en San Isidro. Un mes completo de toros que dejaron en la palestra, además, toreros como Talavante, Ponce, Juli, Castella, Rafaelillo o Paco Ureña que estuvo a punto de dar un golpe... pero la espada se llevó un buen puñado de orejas. La cúlmen llegó el día de Beneficencia donde Manzanares se encontró con Dalia, de Victoriano del Río, para presenciar uno de los momentos más emotivos y emocionantes de los últimos años.

La vorágine de Las Ventas en mayo tejió entre sus telas momentos importantes como el mano a mano en Aranjuez entre Morante y El Juli o la vuelta de José Tomás en Jerez en el primer capítulo de su fugaz temporada donde López Simón indultó a 'Tonteras', de Zalduendo. La temporada del de Galapagar trascurrió desde la capital del fino hasta Alicante, Huelva, San Sebastián y el doble compromiso en Valladolid con un balance de 15 orejas a la espera de saber si en 2017 afrontará ese paso adelante que muchos reclaman.

Así, después de las Ferias de San Juan llegó el verano que estuvo copado por la cornada mortal a Víctor Barrio en Teruel que puso de luto al toreo. Un verano gris, enmascarado por una tragedia que persiguió cada plaza, cada torero que se vistió de luces y cada aficionado que pasó por taquilla. La dureza del toreo también se vio reflejada en la gravísima cornada que sufrió Manuel Escribano en Alicante y que aún le mantiene en el dique seco o el sangriento verano en Las Ventas con casi una decena de percances a novilleros que buscaron su penúltima oportunidad donde el novillo es más serio y la exigencia, más alta.

Mientras en Vitoria se daba el cerrojazo a la plaza, consumando la enésima traición al toreo, agosto fluía entre El Puerto, la Huelva de JT, o una esperanzada Pontevedra que sigue queriendo ser el baluarte de Galicia. A pesar de la buena salud de Gijón, la siempre animosa Huesca o el maratón del 15 de agosto y sus correlativos, el verano marcó el cierre de infinidad de pueblos con tradición social pero traicionados administrativamente. Aunque se mantuvieron las cifras en plazas de primera y segunda, la sangría se notó en los cosos más humildes.

Así, Bilbao dejó las Puerta Grandes de Diego Urdiales y José Garrido o la brillante actuación de Enrique Ponce antes de adentrarnos en un septiembre pródigo en festejos donde, por fin, los novilleros pudieron sumar un buen puñado de contratos tras una primera parte central del año desolador para el escalafón menor. Villaseca, Algemesí, Arganda, Arnedo... dejaron bien posicionados a Luis David Adame, Pablo Aguado, Manolo Vanegas o Leo Valadez.



Roca Rey tuvo que cortar la temporada el primer día del noveno mes y Valladolid fue el epicentro del toreo en el homenaje a Víctor Barrio en una feria que contó por dos veces con José Tomás. También reapareció Luis Francisco Esplá en Arles que se sumó a las vueltas por un día de Ortega Cano en Benidorm, Cristina Sánchez en Cuenca o el incombustible Soro en Valencia. También Salamanca y Albacete lanzaron respectivamente a Juan del Álamo -indulto incluído- y a un recuperable Rubén Pinar además de los triunfos de Manzanares, Ponce, Juli, Perera o Talavante.

2016 cerró un ciclo. Con Las Ventas para el tándem Casas-Nautalia, los eslabones del toreo cambian. Así se notó en Sevilla con Javier Jiménez dejándose la piel, importantes obras de Castella y Manzanares o en Zaragoza donde se recuerdan faenas de Morante, Padilla, Ponce, Talavante o la regularidad en la estadística de López Simón. Así bajó el telón con la esperanza de que 2017 consolide un cambio... ¿o no?

Publicado en Mundotoro el 20.12.2016

viernes, 16 de diciembre de 2016

'Larga vida, Cobradiezmos'

Detalle de la embestida del gran toro 'Cobradiezmos'
Las vacas ya no tienen que soñar con Cobradiezmos. El pupilo de Victorino lleva meses en los cercados de Las Tiesas para abrazar a un lote de hembras ávidas de un ratito gloria. Vacas que buscan fijar la bravura de un toro que nació para embestir. Vivir para mayor gloria de un arte que premia la raza, la codicia, la fuerza. Larga vida, Cobradiezmos. Gracias, Victorino. Enhorabuena, Escribano. Sevilla, 'chapó'.

'Eso fue en Sevilla, enamorada por un toro de hechuras diseñadas para la armonía, cárdeno, mirada de hombre bravo, bajo de agujas, manos breves, estrecho de sienes, pitones vueltos. Toro que sueñan todas las vacas en duermevela de parto. Embistiendo como enamorado y fiel y leal a los vuelos de la muleta de Escribano'. La crónica de aquel 13 de abril relató con cuidadoso detalle una efeméride inolvidable. 'Escribano se fue a la cueva de chiqueros por donde salió un toro limpio, como sacado de un cuento donde él era el príncipe. Guapo de piropo'.
Cobradiezmos, fijo en la muleta de Escribano

La papeleta de Escribano fue mostrar cada una de las excelsas virtudes que tenía nuestro protagonista. Tan difícil como enseñarlas era no caer en su trampa. Su bravura y profundidad en cada embestida podía dejar en evidencia a un torero sin sitio. Pero inteligentemente, el sitio del sevillano fueron los medios. 'Porque la faena de Escribano, sincera como el toro, fue de mano apasionadamente baja, vuelos por debajo de la pala del pitón, cinco y seis muletazos, pitón derecho e izquierdo, siempre en los medios. La vida hay que vivirla en los medios'.

Siempre a más. Puro y gallardo. Sevilla sonaba entera al mismo compás. Los pañuelos batían como el vuelo de paloma blanca inmaculada mientras que el hocico de Cobradiezmos araba el brillante albero que llega de Alcalá de los Panaderos -el de Guadaíra-.

Casi tantas agallas como en el ruedo hay que tenerlas en el palco. También criterio, pero un extra de valor para tomar una decisión histórica. El indulto fue el más unánime que se recuerda. Crítica, aficionados y público loaron las virtudes de Cobradiezmos. Pañuelo naranja. Sí, fue una de las noticias taurinas del año pero su repercusión va mucho más allá. El premio de la vida a la bravura en su máximo esplendor debe convertirse en un símbolo.
Así volvió el toro de Victorino a los corrales de la Maestranza
Publicado en Mundotoro el 15.12.2016

miércoles, 23 de noviembre de 2016

'El mito 'tercermundista' cuando salías de las plazas grandes en América está desapareciendo'

Marc Serrano tuvo que refugiarse en Perú. Una historia que por repetida no cae en la monotonía. Sigue siendo noticia. Interesa. Son historias de retos, superación y ganas por abrir ventanas cuando aquí las puertas están desgastadas de tanto llamar. Un día, con el horizonte nublado pero con el interior ávido de expresar su profesión, decidió coger su esportón y partir hacia Perú.

'Da gusto ver la plaza llena todos los días, tanto las grandes como las pequeñas. Hay afición. Perú más que ser un país emergente para la tauromaquia, es ya una realidad', afirma entusiasmado el torero francés. 'Ya tienen una figura del toreo, otros que están dando importancia al país a nivel global y ganaderías que están mejorando mucho. El mito 'tercermundista' cuando salías de las plazas grandes está desapareciendo'.

Serrano decidió no desaprovechar la oportunidad: 'No me lo esperaba. Llevaba varios años sin ir. Todo empezó en Perú cuando en julio fui para dos corridas pero finalmente fueron tres en las que quedé triunfador. Esto supuso que me repitieran en agosto y en octubre', espetó.

En Perú un torero es un ser superior: 'El que se viste de luces aún tiene ese lado endiosado. En México lo viví también de novillero. Hay un respeto tremendo y el toreo se vive con una emoción tremenda', reconoce.

Precisamente en México está anunciado el próximo 6 de diciembre mano a mano con Michelito en Kantunilkin. Además, supondrá su debut como matador de toros en el país azteca. 'Todo empezó el año pasado cuando pasé tres semanas haciendo campo allí. Este año podré recoger el fruto. Es un campo nuevo que se abre y, aunque hay muchos toreros en ese circuito, se vive el toro como en ningún sitio'.

FRANCIA, ESPAÑA Y EL CIRCUITO DE LAS DURAS

En 2016, Marc Serrano solo pudo torear en España en Cenicientos. Un tacazo de Pallarés que, además, no se movió. 'Tuve muy mala suerte. Todo el año esperando enfundarme el traje de luces para que la corrida no sirviese. A día de hoy, como están hechas las ferias, o bien están las corridas de figuras o las duras. Las corridas intermedias están tendiendo a desaparecer. Por eso, en este momento de mi trayectoria me veo capacitado para matar cualquier tipo de corrida'.

Este año el francés cumplió dieciséis años de alternativa con todo lo que eso conlleva: 'Ahora lo veo todo con más tranquilidad'. Este invierno será clave para que su nombre vuelva a la circulación: 'Quiero llegar al comienzo de temporada muy preparado. Ya hay contactos para principios de temporada en varios sitios de Francia pero la vía americana me ha permitido levantar la cabeza y coger oxígeno', concluye.

martes, 22 de noviembre de 2016

14-A: un hito en la historia reciente



14 de agosto 2016. 12.00 horas. Dax. El calor del mediodía apenas a una hora de la frontera de Irún derretía las velas. Por suerte no hacían falta. La luz del encalado Arènes de Dax resplandecía en contraste con el brillante albero. Aunque la noche guarde secretos, la mañana irradia un color especial.

Desde horas antes se había colgado el No hay billetes. En Dax acostumbran a ir de blanco, pañuelo rojo al cuello. El plano cenital, con la función comenzada, debía guardar una armonía propia del rito. Este escenario fue elegido por El Juli para rubricar lo que empezó en Albacete con la 'Tarde de Copérnico'. 

El Juli eligió a los líderes de la renovación del escalafón, López Simón y Roca Rey, para rivalizar y hacer valer su sitio de máxima figura. Y terminó igual que justo hace un año. La rivalidad, el triunfo. En definitiva, ilusión en el ruedo y en el tendido.
El Juli, en San Sebastián después de torear en Dax esa misma mañana


Mismo día. 18.00 horas. San Sebastián. Todo aquel 14 de agosto fue José Tomás y El Juli. El duelo había despertado un interés apenas recordado. La ciudad, la plaza y el toreo lo necesitaba. Lo que no sabían muchos es que El Juli se acababa de desenfundar el nazareno y oro apenas tres horas antes a más de 100 kilómetros de Donosti para meterse en un caldera y oro en una de las tardes más esperadas del año.

El calor seguía avivando el fuego de agosto. Ni la suavidad del clima oceánico hacía que bajase la temperatura que crece en el interior de Julián. Un genio que, precisamente por eso, tiene una ambición sin límites. Afortunadamente, Illumbe -el sueño de Manolo Chopera- cuenta con una comodidad y una cubierta, bendición para el público y, más aún, para los que se atildan el traje de luces.

Y otra vez, tal y como sucediese en los enfrentamientos pasados en Ávila y Badajoz, El Juli obligó a José Tomás a sacar su mejor versión. Se percibe la rivalidad aunque cada uno juegue su liga. Como si de un premio se tratase, El Juli salió por la Puerta Grande el día que todos fueron a ver a JT.

Publicado en Mundotoro el 22.11.2016

jueves, 3 de noviembre de 2016

La Fiesta más popular


El Taurino, El Corucho, El Patillas, Super, Tronquito en los carteles. No son grandes nombres, conocidos apenas en una localidad donde su presencia causa más expectación que el mejor cartel de figuras. Un pueblo que cada 9 de septiembre se inunda de ilusión por ver a sus familiares, amigos o vecinos encarnados en la figura del héroe.

El terno: una camisa blanca, vaqueros, botos y gorra campera. Está cuidado al detalle como si fuera el mejor traje de luces para una ocasión especial. Vestido sin alamares pero que lucen con orgullo estos valientes aficionados -sin más, no conocen aquello del apellido práctico- de la localidad abulense de Sotillo de la Adrada que año tras año recuerdan que la Fiesta no es más que una identificación de las costumbres populares.



Desde meses antes del ‘acontecimiento’ ya empieza a recorrer el pueblo el run run… ‘¿Quién va a torear este año?’, ‘Dicen que va a torear el hijo de Camorra’, generando una ilusión que ni el mejor cartel con figuras. Pero cuando se va acercando la fecha, los mensajes cambian de la misma manera que el color de la cara de los púgiles que comienzan a darse cuenta de que aquello no es una broma. Desde los ‘Suerte’ hasta los que dicen sin reparo… ‘¡A ver si lo haces mejor que el año pasado!’ o ‘¡Hay que arrimarse!’. ¡Como si fuera tan fácil!

Aquí nadie se anda con medias tintas: todos deben estar a las 12 para que se celebre el sorteo. Sombrero cordobés y papel de fumar para anotar el número de los añojos. Miradas de responsabilidad -de miedo también- pero siempre con ilusión y ganas de hacerlo lo mejor posible.

Rompe el paseíllo. Clarines y timbales. Cuando todos pensaban que saldría el primer becerro, Luis, un niño al que le apasiona el toreo, se fue a chiqueros para recetar una larga cambiada a un carretón. Emoción en los tendidos. Su gesto los decía todo: había cumplido el sueño de salir en hombros después de demostrar su arte en los tres tercios. Y también había roto una barrera personal. El toreo, su toreo, había triunfado como terapia para olvidar el Sindrome de Down. Un ejemplo.

Pero además hubo toreo, el de unos inexpertos y alocados aficionados que una vez al año rinden pleitesía y hacen disfrutar a su pueblo. El Taurino sacó una silla para iniciar su faena al más puro estilo Morante, El Corucho hizo vibrar al público en su ‘debut’, Tomás Ruiz se atrevió a torear de rodillas… Y cómo no con la ayuda de sus cuadrillas, varilargueros incluidos a lomos del burro ‘Sergio’, que intentan hacerlo lo mejor posible para sentirse protagonistas e incluso con la rivalidad de hacerlo mejor que las otras cuadrillas.

La cruda realidad es que la crisis y la imposibilidad económica de celebrar otro festejo taurino, hizo que se recuperara la tradicional becerrada local que fue eliminada para traer carteles que elevaran la categoría de la villa en la comarca. Una solución que trajo la ilusión a Sotillo de la Adrada y mostró la realidad: la Fiesta es del pueblo. En definitiva, volver a las raíces que hicieron del toreo el espectáculo más importante de nuestro país.

Reportaje publicado en Mundotoro el 27.11.2013

lunes, 17 de octubre de 2016

Mario Pérez Langa: 'Me fui de casa porque no lo entendían'

'No cambiaría nada de todo lo que he vivido por la gran recompensa de la alternativa'. La historia de Mario Pérez Langa cobrará sentido el próximo domingo en Zaragoza cuando se cumpla un sueño por todo lo alto: la alternativa en su tierra con Hermoso de Mendoza y Lea Vicens.

La conversación deriva entre anhelos, deseos y caballos hasta que todo cambia con una pregunta: ¿Cómo se forja un rejoneador? En ese mismo instante, Pérez Langa se transforma en Mario. 'Llegué a irme de casa a un picadero porque no lo entendían. He pasado muchos apuros trabajando noche y día sin ceder porque tenía muy claro lo que quería'. 

El joven rejoneador se crió con el caballo como seña de identidad. Su padre y su abuelo eran aficionados e incluso tenían algunos ejemplares para la compra-venta o para trabajar en el campo. 'En mi casa eran aficionados a los toros, íbamos a las corridas pero nunca se podían imaginar lo que iba a pasar'. Empezó solo. No quería obligar a su padre a realizar una inversión que comprometería las cuentas familiares: 'Imagínate... Caballos, camiones, gente a tu cargo... Mi padre me ha ayudado en todo lo que ha podido pero ¡cómo le iba a decir que me tenía que comprar caballos o trajes! Me ha costado muchas discusiones dentro y fuera de casa porque me tomaban por loco. Ya ves, decían que era imposible'. 

A su alrededor, veía cómo otros iban prosperando a base de ayudas o gente que les respaldaba mientras él seguía con su particular lucha: 'De esa forma todo va más rápido pero nadie me quitará el domingo sentir que todo el esfuerzo, el sacrificio hasta por la última herradura ha merecido la pena. No tenía nada, todo me lo gané a base de puro trabajo. Gracias a Dios ya tengo mi camión, mi cuadra y mi personal'. 

LA RECOMPENSA DE LA ALTERNATIVA

Después llegaron los pueblos, conseguir cada contrato, aprovechar cada embestida saliera lo que saliera por chiqueros. 'Ahora valoras que es un lujo torear con los grandes y en escenarios con categoría. Cuando llevas muchos años luchando por los pueblos, donde el piso está de cualquier manera, torear lo que te echan y el ambiente es festivo, te enseña mucho más que donde quieres estar es arriba. De repente, verte anunciado en una cartel bueno, con ganaderías de primera te da otro punto de ilusión por ver la seriedad con que se hace todo y sentir que el aficionado valora de verdad lo que haces en el ruedo'.

'He notado mucha evolución en los dos últimos años', reconoce. Este año, contando los festivales, habrá superado la treintena de festejos. Un número importante en los tiempos que corren: 'Son los años que más he toreado y en el que he empezado a matar corridas buenas como Capea o Los Espartales. Y lo que supone conocer que hay un mundo más allá de lo que te echan en los pueblos. En el fondo, te das cuenta de la calidad que pueden llegar a tener estos animales, el temple... Estos dos años me han servido para ganar conocimiento delante del toro o los terrenos del caballo en la plaza. Muchas veces entrenas concienzudamente pero lo que da sitio y oficio es torear'.



UNA CUADRA JOVEN

'Lo principal de mi cuadra es que es muy joven. Los he criado desde potros y aunque tenga poca edad, llevan conmigo mucho tiempo. Solo es el comienzo de una cuadra joven que está a un buen nivel pero que sin duda puede estarlo mucho más'. Y destaca dos nombres: Camino y Calamaro.

Con los caballos, la preparación y el trabajo de campo, rápidamente sale a relucid un nombre importante para Pérez Langa: Hermoso de Mendoza. 'Pablo es mi gran referente. Él me acogió en su casa y, además de admirarlo, es mi maestro. Desde muy joven siempre me he visto reflejado en Pablo'.

'Espero poder volver a su casa hasta que se vaya a América'. El invierno es un época fundamental de preparación que, hasta ahora, ha tenido el privilegio de pasar en casa del monstruo de Estella. 'Quiero seguir trabajando en cosas nuevas o en esas cosas que por circunstancias no han podido salir este año. Quiero seguir y superarme. Trabajo muchísimo en tener mis caballos aún mejor e incluso poder sacar alguna novedad. Quiero sorprender al aficionado. Estoy deseando después de la alternativa encerrarme en mi cuadra para trabajar, trabajar y trabajar'.

Publicado en Mundotoro. 14.10.2016

jueves, 13 de octubre de 2016

'El arquitecto de San Isidro'
(Los Artífices de San Isidro I)


La historia de la creación de San Isidro es apasionante. A pesar de que Las Ventas se inauguró oficialmente el 21 de octubre de 1934 -aunque ya antes se habían celebrado varios festejos-, no fue hasta 1947 cuando la marca dedicada al santo congregó el abono más importante de la temporada madrileña y el referencia en el mundo en toda la órbite taurina.

Desde 1935 con la primera temporada al completo, pasando por el parón durante la Guerra Civil, Las Ventas acogía festejos todos los domingos, algunos jueves y en todas las festividades, sobre las que destacaba el festejo extraordinario del 15 de mayo, debido a su condición de plaza de temporada. El empresario argentino Fernando Jardón, con la empresa Plaza de Toros de Madrid SA, se hizo con los designios empresariales tras ceder los terrenos donde se encuentra la plaza.

Por desgracia, ni Fernando Jardón que se involucró desde el primer momento en la construcción de la plaza, ni el arquitecto Espaliú, ni Joselito El Gallo como auténtico artífice pudieron contemplar la obra terminada. Así, su hijo y heredero, José María Jardón Torroba, se hizo cargo de la empresa y comenzó la primera etapa de una plaza que comenzaba sus designios en la historia.

Fue entonces cuando en 1946, Jardón puso en manos de Livinio Stuyck el futuro de la plaza de Las Ventas. Stuyck era un joven empresario de origen belga que apenas había tenido contacto con los toros pero tenía reconocida reputación en otros campos. La empresa se encontraba en una pésima posición económica y necesitaban un golpe de efecto para retornar la situación.

Livinio Stuyck, junto con José Antonio Chopera
Livinio Stuyck tenía una obsesión: agrupar una feria en días consecutivos donde estuvieran reunidos los mejores carteles. De esta forma quería trasportar la idea que ya estaba triunfando en Sevilla, Bilbao, Valencia... En Madrid estaba claro que tenía que ser en torno al 15 de mayo.

Los pingües beneficios que trajo la temporada de 1946, que ayudó para contraer la gran deuda que tenía la empresa, animó a Stuyck a crear la primera Feria de San Isidro en 1947 con cuatro corridas de toros y una novillada. El primer San Isidro contó con Pepe Luis Vázquez como eje y tuvo mejor resultado para el incipiente empresario que para los aficionados. (foto primer cartel).

Además, el revolucionario Stuyck fue el impulsor de la construcción de La Venta del Batán en 1950, gracias a la cesión del alcalde de Madrid José María Moreno Torres. Mientras, en 1962 celebró la primera Feria de Otoño. 

Nueva Plaza de Toros de Madrid SA controló Las Ventas hasta 1979. La familia Jardón tuvo el dominio desde si inauguración y, tras una prórroga, decidieron sacar la plaza a concurso. Los años 80 comenzarían con polémica e inestabilidad. San Isidro ya era el referente del año.

Primer reportaje de la serie 'Los Artífices de San Isidro'

'Nada es azar'



Como cada tarde, el ramo de tres claveles estaba ahí. Como colocado -casualmente- frente al burladero del tendido 4. El aroma, la fuerza y el color que desprendían antes de paseíllo embriagaba a los que se daban cuenta. Por supuesto, nada era azar. La flor rizada, como los arrebatados volantes de un vestido grana sin lunares, es el capricho del clavel. Más flamenca que chulapa aunque baile por chotis. Ni el fragor de una tarde de toros se atrevió a mover los tres claveles cuando él recorría el ruedo por el callejón. Tenía la mente en analizar cuánto había ocurrido pero el subconsciente no dejaba de pensar quién habría puesto las flores en ese lugar. Nadie le daba una respuesta. Fue cuando, con la mirada perdida en el encofrado del callejón, encontró la flor que le había tenido en vilo. Levantó la cabeza, tendido 4. Apenas unos metros más adentro. Que no, que nada era azar. Como tampoco lo eran las manos que iban a recibir un trozo del corazón de la Misericordia. Su flor favorita porque el gusto no se elige. Anda.