miércoles, 17 de enero de 2018

Mondoñedo: la leyenda que une a Bogotá con La Puebla del Río

El nombre de Mondoñedo en los carteles es motivo suficiente para la peregrinación a cualquier plaza por parte de los aficionados más exigentes de Colombia. La ganadería, santo y seña de la ganadería en el país cafetero, tiene tras de sí una apasionante historia que nace antes pero en la misma cabeza del precursor de la Santamaría y vuela hasta la sevillana La Puebla del Río. 

A punto de cumplir un siglo de historia, el campo bravo no sería el mismo sin la idea que tuvo un genio, Ignacio Sanz de Santamaría, que dedicó su vida y su patrimonio para cambiar el toreo en Colombia. Todo comienza en la Hacienda La Holanda, a escasos 30 kilómetros de la capital, cuando los antepasados de don Ignacio la bautizaron así por los múltiples canalillos de agua que la atraviesan.

Ignacio Sanz de Santamaría dedicó toda su fortuna en dos ideas: la creación de la mayor plaza del país y traer bravura de España para modernizar el campo colombiano. Así fue cuando en 1923 desembarcaron los cuatro sementales del Conde Santa Coloma -'Liguero', 'Civilero', 'Canastillo' y 'Malavista'- y tres del Duque de Veragua -'Cigüeño', 'Cantinero' y 'Granadino'-. En la hacienda ya había ganado criollo a la usanza de la época, de pocas garantías. La amistad con ambos ganaderos fructificó en la primera revolución de la cabaña brava colombiana.

Aquí nace la historia de la ganadería en Colombia. En paralelo a este proceso, Ignacio Sanz de Santamaría comienza en 1928 la construcción de la mayor plaza de toros de Colombia. Fue el 8 de febrero de 1931 cuando la Santamaría -el nombre lo toma de don Ignacio- fue inaugurada en loir de multitudes con Manolo Martínez, Ángel Navas y Mariano Rodríguez en el cartel para lidiar los míticos toros de Mondoñedo.

Mientras, en la Hacienda La Holandesa, Rafael El Gallo se peleaba por seleccionar junto a don Ignacio las mejores vacas criollas con el objetivo de cruzarlas con el ganado español para crear la mejor ganadería de Colombia. Al poco tiempo, eliminó la vía Veragua dejando solo la línea de Ibarra.

Después de refrescar con los 'murubes' de Pastejé, llegó el momento determinante en la ganadería. En 1979, Fermín, nieto de don Ignacio, fue hasta La Puebla del Río a casa de los hermanos Peralta para buscar un reducto de puro encaste contreras. Tres sementales, 'Modisto', 'Naranjito' y 'Limonero', y una pequeña punta de vacas. A partir de ahí todo cambió. Hasta el momento predominaron los toros 'murubeños' de la vía Ibarra pero actualmente son los castaños de contreras los que predominan.

Hoy, Mondoñedo es sinónimo de exigencia y casta. Los toreros se anuncian con los toros de divisa azul, verde y plata para hacer sus gestas en el ruedo. Su trapío es la referencia de los aficionados toristas aunque es de reconocibles hechuras. Ignacio Sanz de Santamaría, sin saberlo, unió la historia de Colombia, Bogotá y La Puebla del Río gracias al toro. El mismo que aún pasta en la Hacienda La Holandesa impasible ante el insostenible crecimiento de la urbe, entre las montañas pero a la vez tan cerca de la megalópolis. El sueño de don Ignacio.

Publicado en Mundotoro. 17.01.2017.

miércoles, 10 de enero de 2018

'Sabemos los honorarios que está acostumbrado a cobrar José Tomás pero Morante no es ambicioso con el dinero'

Jerez de la Frontera. 12 de mayo. Juan José Padilla y José María Manzanares acompañarán a Morante de la Puebla en su esperada vuelta a los ruedos. Los toros, de Juan Pedro Domecq. 'Tenemos firmada la reaparición y la última', nos confirma Manolo Lozano. 'Morante ha elegido Jerez porque está muy cerca de Sevilla'. Unas 25 corridas de toros que concluirán por todo lo alto.

Los nombres de Morante de la Puebla y José Tomás han estado muy ligados en las últimas fechas. El rumor de que el torero de Galapagar va a hacer temporada en España hizo saltar todas las alarmas. 'A Morante le hizo ilusión ver a José Tomás en la corrida del 12 de diciembre en La México. Fue invitado por don Alberto Bailleres y enseguida aceptó'. 

'Dicen que José Tomás puede torear alrededor de 12 corridas este año. Me gustaría que, al menos, torease un 50% junto a él. Seis o siete tardes pero eso depende de las empresas'. Aquí nos surge la duda del problema económico que supondría juntar en el mismo cartel a estos dos colosos: 'Sabemos los honorarios que está acostumbrado a cobrar José Tomás pero Morante no es ambicioso con el dinero. Por mucho que cobre José Tomás, en plazas donde se den ferias de cuatro o cinco festejos, los números saldrían perfectamente'.

¿Y la televisión? 'Ninguna'. A Morante habrá que verle en la plaza este año. 'Si las ferias que se retransmiten por televisión reservasen una corrida para José Tomas y Morante, imagínese el impulso que daría al abono. Van a ser los dos únicos toreros que no se van a dejar televisar y el público lleva tiempo sin verles'.  

Sevilla es importante para Morante. Por eso, a pesar de no estar en abril, redoblará los esfuerzos para terminar el año anunciándose en las dos corridas -de Juan Pedro Domecq y de Hermanos García Jiménez- que compondrán la Feria de San Miguel. '¿Qué significa? Que no será contratado en plazas a posteriori de Sevilla como Zaragoza o Jaén. Aunque empiece tarde, tiene tiempo para torear las 25, o incluso 30 si quiere, corridas de toros que estamos diseñando'.

Manolo Lozano no ha dejado ningún detalle a la improvisación: 'Me quiero permitir el lujo de que los 15 días antes de San Miguel, Morante no toree en ninguna parte. Se ha echado a la espalda la responsabilidad de una feria que no pasa por buen momento. Queremos llenar la plaza y recuperarla. No queremos correr ningún riesgo. Es lo mejor para, incluso, llegar con más inspiración a torear esas dos corridas'. 

'Morante quiere torear pero le he dicho que tenga paciencia'

Morante ha recobrado la ilusión. Parte de la culpa la tiene Manolo Lozano. Un verso suelto en el toreo. Un hombre libre que nunca abrazó ningún dogma. Es de noche. Fuera, llueve. Hablamos de la alegría que este agua está llevando al campo: 'Las lluvias de hace unas semanas, más las de estos días sirven para arreglar los pastos. Los ganaderos lo estaban pasando muy mal'.

La primera pregunta es directa, ¿qué tal está Morante? Y clara la respuesta: 'El torero está lleno de moral y alegre, que es lo importante. Ahora está concentrado en la organización de la novillada sin caballos de su pueblo el 20 de enero y el encierro infantil del día anterior. ¡Ha hecho un traje de luces para todos los niños! Eso se llama hacer afición'. Manolo Lozano vibra hablando de 'su' torero: 'En este poco tiempo, puedo considerarle amigo de verdad. El cariño es mutuo'.

Aún queda tiempo hasta el 12 de mayo. Día marcado a fuego para los partidarios del torero de La Puebla del Río. Hasta entonces quedan cuatro meses de intensa preparación. 'Está con una actividad estupenda. Varios ganaderos me han ofrecido vacas pero prefiero que las reserven. Morante quiere torear pero le he dicho que tenga paciencia. Enero y febrero son meses fríos, llueve... Lo mejor es que este entrenamiento sea en marzo y abril, ya con la primavera. Ahora está haciendo ejercicio, corre, hasta juega al fútbol en su finca. También es importante la mentalización. Una cosa es el ejercicio muscular y otra el espiritual. Está entregado a que tiene que salir a darlo todo'. 

'Es importante que haya comunión directa entre torero y apoderado -continúa- al igual que tiene que haberlo con la cuadrilla. Domingo Ortega me decía que dirigía a la cuadrilla con la mirada'. Se percibe. Entre los dos surge la magia. 'Hablamos todas las noches. No hago nada sin que lo sepa. Todo le parece perfecto al igual que a mi me parece su toreo. Desde que le vi por primera vez me parece el toreo pluscuamperfecto porque tiene tanta técnica como el primero, más valor de lo que se cree la gente y, por si fuese poco, la repajolera gracia de los que nacen a la vera del Guadalquivir. Ese duende y ese sentimiento que solo tienen los que se bañan en el Guadalquivir'. Y lo tiene fácil para bañarse, le apostillo. 'Incluso en invierno', contesta con gracia.

El histriónico mundo de Rafael El Gallo

Cualquiera sabe, como los billetes son papel, se los lleva el viento.
– ¿Pero maestro no siente haber tirado no una sino varias fortunas?
No se tira nada, el dinero va de unas manos a otras.
– Por podía haber guardado algo para mañana, para hoy.
Guardo recuerdos y duermo sin remordimientos. No tengo queja de la existencia que he llevado. He vivido de lo mio. He visto todo lo que hay que ver por España y América.
– Pero podía haber sido rico.
Soy rico en simpatías y amistades.

Así era Rafael Gómez Ortega ‘El Gallo’. Su histriónico mundo, paralelo y no siempre consecuente con el real, da para una obra de varios tomos. Anécdotas, vivencias. Un intelectual de la vida. La historia de un torero único desde sus orígenes, sus padres Fernando Gómez García y la señá Gabriela y sus hermanos Fernando y el gran José.

El autor José-Vicente Siniestra Gago ha recopilado en este libro las andanzas del Divino Calvo que vivió, sintió, toreó y amó como quiso. La minuciosidad con que se describe la vida taurina y personal del genio sevillano deriva en un estudio psicológico y grafológico para comprender aún más el interior de El Gallo. Una importante bibliografía complementa esta obra que permite seguir abriendo ventanas para redescubrir a un personaje de múltiples vértices.

Otro ejemplo de su singular personalidad puede descubrirse en una de la gran cantidad de anécdotas que recoge este libro. Rafael El Gallo estuvo cerca de un lustro en América entre Argentina, México, Venezuela o Perú. Fue en 1934 cuando su vuelta a España supuso un acontecimiento nacional:

‘Pensé que me iba a convertir en uno de esos compatriotas harapientos y sin afeitar que piden limosna en las tabernas y restaurantes del puerto. Todo cambió cuando aparecieron unos señores de parte de la empresa Pagés con cinco mil duritos y dos billetes para España. El dinero lo usé en comprarme unos trajes a medida y una sortija, pues no iba yo a aparecer en mi tierra sin un solitario en el ‘deo’ anular. También traje unas chucherías para mis sobrinillos. Así que me lo he gastao ‘to”. Genio y figura.

Título: El mundo de Rafael Gómez Ortega ‘El Gallo’.
Autor: José-vente Siniestra Gago. 
Ediciones del Azar.

Publicado en Mundotoro. 16.12.2017.

jueves, 9 de noviembre de 2017

La faena de Armillita en Las Ventas de la que todos hablan

Madrid aguardaba un 24 de octubre de 1992 expectante. Julio Robles ya se encontraba postrado en una maldita silla de ruedas. El toreo y la afición se volcaron por uno de los mejores toreros de la historia. Dolía Robles como duele Armillita.

Doblaban campanas aquel sábado por el poeta Luis Rosales. Con él voló la Generación del 36. Entre Lorca y Miguel Hernández, sonata de una guerra. 'Aromas de otra época', como tituló Vicente Zabala en ABC. 'La faena de la temporada madrileña'

Se anunció Palomo Linares, Curro Vázquez, José Mari Manzanares, Ortega Cano, Paco Ojeda -en su lugar toreó El Soro-, Espartaco, Joselito y Javier Conde pero al que aún recuerdan los aficionados que lo vieron fue a Miguel Espinosa 'Armillita'.

Merece la pena recordar la crónica del genial Zabala:

'Armillita  Chico  vino  desde  México, donde es la máxima figura,  para demostrar, por fin, los motivos por los que manda en la  fiesta del país hermano. Miguel llevó a cabo la más hermosa faena de la temporada madrileña. Es difícil torear mejor. Ejecuta las suertes con naturalidad con ejemplar sentido de las distancias y un temple propio de los elegidos.

Torero de escuela, de muy buena escuela, torero por tradición y por vocación, artista genial e inspiradísimo, carente de afectación, con toda la técnica heredada del maestro Fermín, llamado por la afición española en su tiempo el 'Joselito mexicano', y una cadencia de 'faraón' azteca como aquella que hizo enloquecer con su lentitud a la afición de la nación hermana, que nacía de las muñecas del maestro de Texcoco, Silverio Pérez.

Los diez minutos que Miguel estuvo con la muleta delante del toro resultaron un deleite, para los que de verdad sienten y comprenden el arte de torear. Nada de afectación. Las suertes surgíande una manera fluída, armoniosa, increíblemente lentas, con unos modos y unas formas que dábamos por olvidados. ¡Qué pena no poder presenciar esta faena en San Isidro y con un toro de San Isidro...! Pero torear así es difícil hasta de salón. Durante muchos años se hablará de la maravillosa obra de Armillita. Estoy seguro de que el maestro Fermín ya le había tocado las palmas a la hora de haber decidido cruzar el charco para tan altruísta fin. Después de habrá sentido orgulloso de haber visto como el público español se levantaba de los asientos al remate de cada serie y los olés brotaban de las gargantas en catarata. Casi medio siglo después, Dios Mio'.



Mi fe sin sueños de amante.
Cuando abril se torne oscuero
será la arena en el muro
de la sonrisa distante.
¡Dadme el milagro constante
de su visión!
Solo voy
del solo sueño que soy
al soñar que hizo la nada
solo presencia mirada:
dial al tránsito aquí estoy.

A Federico García Lorca.
Abril. 1935.


lunes, 6 de noviembre de 2017

jueves, 26 de octubre de 2017

El Juli, un 2017 redondo