viernes, 30 de octubre de 2009

El análisis del 2009


Con el fin de la temporada española, empiezan a llegarnos noticias del otro lado del charco en el momento en el que comienza el curso americano. Parece que para afrontar la crisis, han decidido optar por la calidad antes que la cantidad. Por ello, se reducirá, como es obvio, el número de festejos, pero podrá vivirse un invierno interesante de carteles con toreros que tienen competencia directa, tanto españoles como americanos. Ya habrá tiempo de centrarse en este tema cuando comience la marabunta de festejos, pero lo que toca en este momento es analizar la temporada que acaba de concluir hace apenas unos días y que dan por finalizado el año taurino 2009 aunque faltan por celebrarse los festejos en Vistalegre.

Por cierto hablando Vistalegre, quien te ha visto y quien te ve… albergando conciertos y partidos de baloncesto cuando hace décadas fue el trampolín de todos los novilleros que querían triunfar en este mundo. Pero parece que taurodelta quiere recuperarla para la actividad taurina, veremos a ver si obtienen el resultado que desean. De momento, y antes de que salgan los carteles a la luz, tiene muy buena pinta.

En cuanto a los detalles de la temporada 2009, que es lo que nos interesa en este artículo, cabe destacar como uno de los triunfadores irreprochables ha Sebastián Castella ya que ha dado la cara en todos sus compromisos y ha logrado salir dos veces por la puerta grande de Madrid causando una grata impresión, algo desde luego nada fácil. Después de un año 2008 muy difícil y cuestionado, ha sabido atarse los machos para dar la vuelta a la tortilla y vaya si lo ha conseguido. Nada que reprochar al torero francés que ha logrado una de las faenas de su vida en la feria de otoño.

Caso aparte merece el análisis del año de Morante. Hasta agosto fue un año escandaloso, histórico pero la cornada en el Puerto y la posterior pocos días después de reaparecer le dejaron tocado y aunque siguió a un gran nivel ya nada fue igual. Pero sólo nos queda el recuerdo de la feria de abril que quedará en los anales de la historia y aquellas verónicas que quedarán para la eternidad. Ese compás, las muñecas rotas, riñones encajados, bueno que decir que no se haya dicho antes.

José Tomás siguió llenando todas las plazas y haciendo rentable las ferias en las que actúa ya que los abonos se vendían a granel. Además del hito de su encerrona en Barcelona, destaca que no haya recibido ninguna cornada. Así, le quita el argumento de sus detractores que se tendrán que inventar otro disparate para menospreciarle. El maestro a su ritmo, y para más INRI el próximo año puede ser el definitivo ya que vuelve a Madrid una o dos tardes y Sevilla está en el horizonte. Si Canorea y Valencia deciden dar al público lo que desea tendremos el primer gran acontecimiento del año.

También merece mención especial el correcto ejercicio de Perera, que, obviamente, sin comparar con el año pasado que será irrepetible, ha estado en la primera línea dando guerra. El Juli pasó de puntillas en San Isidro y la encerrona, in extremis, en Bilbao pero culminó una buena faena en Sevilla y sigue en plan maestro dando lecciones del puro ojedismo allá por donde va. Idolatrado en Francia, destaca su labor en Bayona.

El Fandi sigue premiando la cantidad aunque le ha llegado la inspiración en algún momento. Su evolución de un año para otro ha sido destacada pero no sé que margen de mejora tiene todavía el diestro.

El incomprendido e incomprensible Talavante aparece y desaparece como los ojos del Guadiana. Siempre hay que estar pendiente del diestro extremeño ya que cualquier día puede liarla como lo hizo en Sevilla que recordó a aquel chaval que se presentaba una tarde en Sevilla y formó un alboroto.

Manzanares continúa por sus fueros. Torero de grandes tardes, su empaque me emociona pero le queda dar el salto cualitativo que le consagre y le haga tirar del carro, pero no duden que está a punto de llegar.

Uno de los grandes se nos va sin que nadie pueda hacer nada. Luis Francisco Esplá acaba su larga trayectoria creando su obra maestra, la que todos sueñan hacer algún dia antes de marcharse. Él puedo hacerlo el último día, en su último toro. Ahí le esperaba Beato para hacerle ese regalo. El mejor guión, de la mejor película dirigido y protagonizado por uno de los más grandes. ¡Gracias maestro!

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lunes, 5 de octubre de 2009

La importancia de una buena cuadrilla


La cuadrilla es un valor añadido que tienen los toreros, les ayudan en la lidia para mejorar las cualidades del toro, incluso para que desaparezcan defectos o corregirlos. Estos pueden llegar a ser fundamentales en el transcurso de una corrida en una plaza de primera categoría.
Muchas veces no se da importancia al tercio de varas o al de banderillas ya que como puede comprobarse en la mayoría de pueblos se dan decenas de capotazos inútiles y las pasadas en falso de los banderilleros con los palitroques en mano es algo más habitual de lo deseado. Muchas veces puede observarse al subalterno inseguro desde que se cuadra para parear al toro y en una ardua carrera, haciéndole una diagonal, solo deja un palo colocado, frecuentemente, caído y con un estilo muy personal que deja mucho que desear, con el fin de no volver a pasar semejante calvario… en fin hay incompetentes como en cualquier profesión.
Pero todo cambia cuando se ve una buena lidia que hace disfrutar al verdadero aficionado. Sin ir más lejos cabe destacar la maravillosa cuadrilla de Sebastián Castella que realizó el pasado sábado un espectáculo sensacional.
Para empezar, los picadores estuvieron correctos ya que administraron el castigo justo a sus oponentes, sobre todo destacó en el sexto José Manuel Cordero. Pero lo realmente bueno surgió en banderillas.
Los taurinos ya saben que cuando Curro Molina se pone con las banderillas o con el capote no hay quien le supere, pero el día pasado fue algo increíble. Se colocó en los medios dando medio pecho al toro con una planta de torero que recordaba al añorado Montoliú, continuó andando hacia el toro hasta que comenzó a correr con una clase sobrenatural para encontrase cara a cara con él. Una vez allí se asomo al balcón como los más valientes y dejó un par de cartel. Repitió en el segundo par dejando unos instantes para disfrutarlos antes de comenzar a andar que recordó a torero añejo.
De esta obra maestra se contagió el tercero de la cuadrilla, José Gómez Fernández que no tuvo nada que envidiar al maestro y fueron obligados a saludar en el tercio una gran ovación. Todo estuvo aliñado con el gran capote de Manuel Molina que ayudó a que aquel magnifico toro fuera a más.
Pero en el sexto Curro acariciaba el capote con la yema de sus dedos, dio unos pases eternos que comenzaban mucho más delante de lo que sus brazos podían alargarlo y lo llevo toreado hasta que se encontraba colocado en la mejor posición para que sus compañeros pudieran banderillear en las mejores condiciones. Incluso se tocaron las palmas cuando uno de estos pases eternos concluía, algo que no había visto.
No cabe duda de que esto ayuda a calentar al público que ya se encuentra metido en la faena y con ganas de que el matador ligue una buenas tandas.
Por ello es la importancia en la actualidad de tener una buena cuadrilla que ayude torero en la compleja lidia, aconseje de manera adecuada y ofrezca un espectáculo que podamos saborear y recordar todos los que amamos la Fiesta.

domingo, 4 de octubre de 2009

Madrid confirma a Castella



Castella apostó fuerte en este final de temporada y volvió a la Monumental de Las Ventas después de abrir la puerta grande en la pasada feria de San Isidro. El maestro francés no tenía la necesidad de cumplir este compromiso ya que su temporada había quedado refrendada con los numerosos éxitos que ha obtenido durante todo el año.
Pero él quiso volver a su plaza después de cortar una oreja en el cierre de la temporada en Sevilla, otro reto que solventó con nota y que pudo ser de escándalo si los de Parladé no hubieran sido esos borregos que suelen salir con más frecuencia de la deseada en el coso del Baratillo.
Salió decidido desde el paseíllo, asentando la planta y con un traje muy original que después de investigar un poco, llegué a la conclusión que era reciclado del que usó en la corrida Picasiana celebrada a principio de temporada en Málaga. Aún así, un vestido precioso.
El primer ejemplar que tocó en suerte a Sebastian Castella, fue sin duda un ejemplar muy bravo y con motor que provocó que tuviera mucha transmisión en el tendido. Capote en mano lució al toro por verónicas, quitó por gaoneras y lo trató muy bien en varas, aplicándole un castigo justo para que no se le viniera abajo. El segundo tercio fue una obra de arte que llevo a cabo la cuadrilla del francés. Curro Molina con los palos es un espectáculo digno del mejor banderillero de la historia. Marcó la suerte dando el pecho al toro y en el encuentro levantó los palos y clavo arriba. A continuación salió andando con torería entre la gran ovación del respetable. ¡Grande Curro!
Con un pitón izquierdo sensacional, comenzó la faena con tres pases cambiados en el centro del ruedo y pase de las flores que levantó al público. Realizó toda la faena en un palmo de terreno con el toro metiendo la cabeza hasta el final de la obra maestra. La plaza estaba entregada al torero y Sebastián estaba disfrutando de una faena cumbre. No le hizo falta finalizar con su típico arrimón ya que lo hizo todo perfecto. Con la espada estuvo como un león y cobró un estoconazo de buena ley. Total que dos orejas entre la unanimidad.
Con el sexto lo intentó y casi lo consiguió. Un toro flojo que se quedaba corto al segundo pase, tuvo que acortar los terrenos y meterse entre los pitones para conmocionar al personal con el arrimón. Todo el mundo entregado a su creación que tuvo unas altas notas de dramatismo pero que caló en los tendidos. Pinchó y se le fue la más que probable oreja que hubiera rematado una tarde antológica. Recogió una gran ovación antes de que saliera a hombros.
Completaron el cartel Julio Aparicio y Morante de la Puebla, que justificaron mínimamente su inclusión en el cartel.
Aparicio se le vio a gusto en el inicio de faena al que habría plaza, pero al final se quedo sin fuerza y optó por abreviar. En el cuarto casi ni se le vio. Algún lance por aquí y otro por allí pero poco más. En el sexto salió para hacer el quite de la vergüenza torera entre la división de opiniones del público. Muchos le pitaron, pero dejó una media de cartel de toros.
No comprendo el planteamiento que Sánchez Benito ha hecho de la temporada de Morante. ¿Qué falta le hacía volver a Sevilla y Madrid después de lo que hizo a en la Feria de Abril y San Isidro? No se le ve bien, parece que ha cogido peso y no está bien físicamente. Esperemos que esto sea una pájara pasajera y que vuelva en todo su esplendor la próxima temporada, porque en Madrid ni se justificó. Con su primero intentó agradar con unas buenas verónicas y algún natural suelto, pero con al quinto no quiso ni verlo ya que lo masacró en varas y no dio ni un capotazo. Con la muleta hizo como si lo intentara y se limitó a quitar las moscas al burel que tampoco valía un céntimo.
En el aspecto ganadero, Cuvillo no se lució y solo le salvó de la catástrofe el maravilloso tercero. Todos los demás no tenían fuerza y llegaban a la muleta desfondados y pegando cabezazos. El primero fue gazapón por lo que deslució toda la faena.