jueves, 25 de agosto de 2011

Victor Barrio, por el buen camino


Una gran novillada de El Torreón ha inaugurado la Feria de San Bartolomé en la localidad abulense de Casavieja. Pareja de hechuras, con tres utreros más chicos y otros tres con más trapío dieron en líneas generales buen juego, destacando el quinto al que se le dio la vuelta al ruedo a petición del ganadero, Cesar Rincón. Nobles y de buen juego, seguían la muleta como si no hubiera fin dejando a la terna disfrutar, a excepción del lote de Emilio Huertas, que aparte de ser el peor, no logró acoplarse.

Los mejores compases de la tarde llegaron de manos de Víctor Barrio que demostró el amplio rodaje y que necesita el toro para terminar de cuajarse. Falló con los aceros la faena al segundo de la tarde que pudo tener premio, pero simplemente fue su carta de presentación. Fácil con el capote, respondió a un quite de Huertas con unas verticales gaoneras sin mover la planta. Las primeras tandas con la muleta llegaron a ser de seis y el de pecho, un novillo de carril. Largos y profundos, los muletazos se fueron templando hasta que cada derechazo fuera casi un redondo porque no le quitaba la franela de la cara. El novillo la seguía con mucho celo, además remató con un arrimón en el que combinaba circulares con pases cambiados que animó al público, pero con la espada lo echó a perder.

El quinto, Caminante, fue el mejor del encierro, aunque hasta que el madrileño no le plantó la muleta por delante no estuvo claro. Además no le ayudó una pésima lidia. Pero el novillo se repuso y fue a mucho más. Por el izquierdo surgieron los mejores compases de la faena. Largo y hondo, solo perdía un paso para colocarse, lo que hacía las tandas muy ligadas y que calaran con el público. Cuanto más le apretaba el toro, más cómodo estaba el torero. Para finalizar, unos ayudados por bajo torerísimos hicieron que el público se levantara de los asientos. Medía en buen sitio valió para pasaportar a Caminante, un novillo de vuelta al ruedo.

Había curiosidad por ver al mexicano Sergio Flores. Con el que abrió plaza se mostró incómodo, ya que salía descolocado de cada muletazo y le costó calar en los tendidos. El novillo demostró su nobleza y fijeza yendo detrás de la muleta y molestando a Flores. El cuarto, aunque tenía más trapío, fue el de menos condición de la tarde. Consiguió sacarle tandas a base de arrimones. Si consiguió una oreja en cada uno fue por sus estoconazos. De lo mejor que he visto. Cuadrando bien al novillo, citando al hocico y marcando los tiempos a cámara lenta, incluso se pudo escuchar como entraba el estoque hasta los gavilanes. Hay estocadas que bien valen una oreja, y este es uno de los casos.

Emilio Huertas es un torero clásico, que quiere interpretar el toreo de una manera muy atractiva, pero pechó con el peor lote de la tarde. Además, estuvo un poco acelerado. Tiempo al tiempo. Sobre todo, destacar su manejo con el capote. Estuvo animado en sus toros y participó en quites con los de sus compañeros.

Una tarde en la que se han juntado la buena condición de los astados con las ganas de agradar de los novilleros. Uno de esos días que crean afición.

Novillos de El Torreón. Pareja de presentación con tres mas grandes y otros tres mas pequeños. De bueno juego, destacando el 5º Caminante, premiado con la vuelta al ruedo.

- Sergio Flores (Nazareno y oro) Oreja y oreja

- Víctor Barrio (Azul y oro) Ovación y oreja

- Emilio Huertas (Rosa palo y oro) Silencio y oreja

*Foto: Nano

martes, 16 de agosto de 2011

Jose Manuel Mas sorprende, Peñajara se confirma


Dos nombres propios resumen el último festejo de la Feria del Toro de Cenicientos, Peñajara y José Manuel Mas. La ganadería sevillana presentó una corrida grande pero en tipo y con mucha cara. Quizá demasiados pitones ya que de punta a punta podría contarse más de metro y medio. Espectacular. Pero lo mejor fue el fondo de casta y bravura que tenían todos ellos. Pese a que se los maltrató en varas, en banderillas se crecían y llegaban a la muleta con un motor descomunal que hacía que los toreros pudieran realizar largas faenas, aunque ayunas en contenido.

El primero, aunque con mucha clase fue el de menos duración. Apenas tuvo tres tandas pero con el público casi en pie disfrutando cada embestida del toro. Hacía el avión, mientras Torres Jerez a lo suyo, de rodillas para comenzar la faena. Ahí terminó todo. El toro seguía embistiendo pero el almeriense no se enteró. Para rematar, un mitin con la espada. Al cuarto le propuso una faena larguísima, lo que se llama un pega pases. Sin fondo ni forma, el noble toro embestía como un carretón de acá para allá. Para redondearle una gran faena, pero no, esto es un pueblo y no merece la pena arriesgarse…

El mexicano Joselito Adame se vio superado por su lote. El segundo, impresionante toro por presencia y fondo, no supo verlo aunque le dio mil y un pases. Pero el toro pedía otra cosa, más mando y menos mantelazos. No se pusieron de acuerdo. El Peñajara murió embistiendo. El quinto comenzó con una bonita pelea en varas pero termino casi en masacre. Con el público a la contra y pitando cada acción tomó Joselito la muleta y pase a pase le dieron los diez minutos reglamentarios para que le dieran el aviso, después dos bajonazos infames. Sigo pensando que lo hizo queriendo. No solo de grandes plazas tienen que vivir los toreros y mucho menos en su situación.

Como viene siendo habitual, la sorpresa siempre la da el tercer espada. El menos rodado, el que está deseoso por ponerse delante de los pitones. Esta vez fue el caso de José Manuel Mas. Le correspondió, quizá, el mejor de la tarde, aunque varias caídas provocaron que le protestaran. Después de sendos buenos pares de Raúl Cervantes se vino arriba y con el toro, el público y el torero. El toro pedía llevarlo en largo y lo supo ver el madrileño que le enjaretó tres tandas de derechazos que conectaron rápidamente con el público. Así, un torero con ganas y disposición es lo que se necesita ver. Poco a poco se fue embraguetado y sintiéndose, olvidándose del cuerpo que estaba por y para el toro. Una estocada caída pero de efecto fulminante le valió una oreja.

El sexto se descordó nada más salir por lo que tuvo que entrar en escena el sobrero de Alcurrucén. Un toro que daba miedo, tanto por sus pitones como por su mirada desafiante. Creo que ese fue el motivo de un lamentable espectáculo en banderillas que no fue peor porque llevaba la batuta Raúl Cervantes en la brega, que no la lidia. Por supuesto que todo eso afectó al desarrollo de la faena de muleta.

Una vez más, otra agradable sorpresa y ya van unas cuantas este verano. Y si hubieran aprovechado la gran corrida que envió Peñajara hubiéramos salido toreando. Pero insisto, otro nombre para apuntar: José Manuel Mas.

Toros de Peñajara, bien presentados y de buen juego. 6º Bis de Alcurrucén.

- Torres Jerez (Manzana y oro) Silencio y silencio

- Joselito Adame (Azul marino y oro) Pitos y Bronca

- José Manuel Mas (Verde esperanza y oro) Oreja y silencio

*Foto: Mariano Moreno

Javier Herrero, al natural


La Feria del Toro de Cenicientos comenzó con un corridón de Alcurrucén, ganadería típica en los últimos años en la localidad madrileña. Y un año más dio un juego que permitió no aburrirse a coruchos y visitantes que se acercan cada año para ver la integridad en el ganado. Aunque no tanto en el resto del espectáculo. Unas veces por unas cuadrillas incompetentes y otras por el consentimiento de los toreros. El segundo caso fue el de Joselillo que dejó pegar de manera indecente a su lote en el caballo. El primero de su lote fue un gran toro que logró imponerse a su torero en cada momento de la lidia. Un bajonazo remató a un toro encastado que se merecía mucho mas. Los aficionados que lo vieron despidieron al burel con una ovación. Al quinto no le quisieron ni ver, ni él, ni su cuadrilla. Se quedó inédito.

De la actuación de Javier Castaño, solo se puede destacar a David Adalid, miembro de su cuadrilla. En el que abrió plaza saludó una gran ovación después de un gran tercio de banderillas y en el quinto bregó con cabeza, dando los capotazos largos y medidos. Una pena que no supiera aprovecharlo su matador que pasó cuanto menos de puntillas. El primero fue un torazo colorado y astifino que resultó molesto porque daba cabezazos al salir de cada muletazo. Al cuarto, no quiso verlo por lo que abrevió.

Pero lo mejor llegó con el que cerró la terna. Javier Herrero, un chaval desconocido por muchos y con apenas dos corridas en su haber, estuvo hecho un tío ante un lote desigual. Su primero fue un toro completo, que apretó en el caballo. Comenzó la faena por la derecha, donde se pudo atisbar las condiciones del torero. Solo perdía un paso entre muletazo y muletazo, cosa que no se veía por esta plaza desde hace mucho tiempo. Pero lo gordo vino cuando se cambió de mano. Naturales larguísimos y de mucha plasticidad que fue a más, hasta terminar en una última tanda que caló hondo en los tendidos. El mal uso de los aceros hizo que perdiera un trofeo.

El que cerró plaza fue el más soso del encierro, pero el de Cuellar puso la carne en el asador para arrancar un triunfo que no fue posible, aún así dejó buen sabor de boca. Toreros así necesitan una oportunidad para darse a conocer. Ojo con Javier Herrero que a la mínima dará la sorpresa, aunque los que lo vimos no nos sorprenderá porque es un gran torero.

Toros de Alcurrucén, bien presentados y de juego interesante.

- Javier Castaño (Blanco y oro) Silencio y silencio

- Joselillo (Blanco y oro) Pitos y bronca

- Javier Herrero (Grana y oro) Vuelta y ovación

sábado, 13 de agosto de 2011

Casavieja vuelve al gran circuito


Se han presentado oficialmente los mejores carteles de la Feria de San Bartolomé de Casavieja que se recuerdan en los últimos años. El acto, que fue realizado en el aula cultural de la localidad, estuvo encabezado por Morenito de Cáceres y su hijo, empresarios del coso abulense y el Alcalde de la localidad, Francisco Jiménez Ramos. La presentación fue todo un éxito ya que contó con la presencia de numerosos vecinos de la localidad.

Tres novilladas y un festejo de rejones componen un extraordinario serial que reúne a la flor y nata del escalafón novilleril. En el acto de presentación se palpó la ilusión de los aficionados de Casavieja por volver a tener una feria acorde a la historia del pueblo.

Francisco Jiménez afirmó que “es la mejor feria de novilladas que se recuerda en la provincia de Ávila” además de recalcar la “ilusión” por la vuelta de los toros a Casavieja después de los incidentes del año pasado. “Casavieja tiene ganas de toros”, concluyó.

El empresario, Morenito de Cáceres vuelve con ilusión después de dejar de gestionar la plaza en 2006. “La feria reúne a los seis o siete mejores novilleros del escalafón combinados con tres ganaderías de postín.” Ante las dudas con la presentación del ganado después de que en los últimos años bajara el nivel del toro de Casavieja, Morenito recalcó que “desde enero comenzaron a reseñarse las novilladas por hechuras y por nota.”

El ciclo es el siguiente:

- Miércoles 24 de agosto. Novillos de El Torreón para Sergio Flores, Víctor Barrio y Emilio Huertas.

- Jueves 25 de agosto. Novillos de La Guadamilla para Daniel Morales, Conchi Ríos y Rafael Cerro.

- Viernes 26 de agosto. Novillos de Valdeolivas para Félix de Castro, Gómez del Pilar y Christian Escribano.

- Sábado 27 de agosto. Novillos de Valdeolivas para Mariano Rojo y Francisco Palha.

sábado, 6 de agosto de 2011

Octavio Chacón arrasa en La Adrada


Acostumbrados a ver el cemento al descubierto en los tendidos de las plazas de toros de toda España, un lleno a reventar siempre es una gran noticia. Aunque no tanto cuando el motivo es que estaban anunciados los “mediáticos” Canales Rivera y Víctor Janeiro. El efecto llamada en la localidad abulense de La Adrada surgió efecto. Pero el convidado de piedra, Octavio Chacón se llevó los titulares de la tarde.

El gaditano aprovechó una de las pocas oportunidades que tiene en España para demostrar que quiere ser torero. Y bueno. Variado con el capote con el que se gustó en ambos toros a la verónica, dejando dos medias que tardaré en olvidar. Además galleó por chicuelinas para dejar al toro bien colocado en el caballo. Todo bien hecho, con gusto y torería. Incluso invitó a sus compañeros de terna a hacer un quite en su toro, a lo que se negaron. Así está el panorama.

El tercero de Sánchez Urbina fue el mejor del encierro. Y lo aprovechó cuando descubrió que el pitón izquierdo era el mejor. Con la muleta arrastrando por el albero ligó los mejores muletazos de la tarde. Remató con unas manoletinas ajustadas que le sirvieron para cortar las dos orejas. Con el último de la tarde, redondeó su actuación robándole tandas muy meritorias al toro más noblón de la tarde. El conjunto de su actuación y una estocada entera con un enganchón feísimo le valieron las dos orejas y el rabo, además de la vuelta al ruedo excesiva para el toro.

Víctor Janeiro cortó una oreja a cada oponente. Excesivas, un regalo. Inédito con el capote, intento agradar con la muleta pero no lo consiguió. Siempre al hilo del pitón y pocas tandas ligadas. Peor todavía Canales Rivera. Solo filigranas fuera de la cara de los toros, además de encimista. Su primer toro con algo más de distancia, hubiera sido otra historia diferente.

Al final, Octavio Chacón ha sido la gran sorpresa, un torero a tener en cuenta a partir de ahora. Se merece otra oportunidad. Recuerden el nombre.

La Adrada (Ávila) Toros de Sánchez Urbina. Bien presentada y pareja de hechuras. Nobles y de buen juego. El sexto “Mirón” fue premiado con la vuelta al ruedo.

- Canales Rivera (Turquesa y oro) Silencio y silencio

- Víctor Janeiro (Blanco y oro) Oreja y oreja

- Octavio Chacón (Grana y oro) Dos orejas y dos orejas y rabo