jueves, 12 de abril de 2012

Más que una imagen,un sentimiento


Hay que sacar el toro a los medios, meciéndolo más que toreando. Ayudándole para enseñarle a embestir. Todo por bajo, con suavidad. Acariciando el estaquillador para transmitir una ligera brisa que embelese al toro. Pero a la vez que sea firme para mostrar que ese es el camino, tomándole por delante y arrastrándolo hasta más allá del infinito, donde se pierde el olé.

Encajado, desmayado, apretando los riñones, cuando se torea con la cintura, con el mentón hundido, roto por dentro, “¡Qué me lleve, si el de negro quiere!” Olvidándose del cuerpo como mero conductor de la belleza, del arte.

Le llaman la estatua, pero hay algo más. Misterio, temple, hondura. No es el tremendista, el de la cornada. No. Es el torero, José Tomás, el que nunca debió irse.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sin duda, José Tomás es una de los más llamativos exponentes de la tauromaquia, su manera de exponerse al riesgo es abrumadora.

Marcos Sanchidrián dijo...

JT no es solo riesgo, también es toreo, es grandeza... Un saludo